Me gusta que se junten nuestros labios por donde nacen las palabras, me gusta que estés conmigo en cada y uno de los momentos que tengo, porque no me imagino esta vida sin ti, porque sé que no sería lo mismo, y me ahogaría entre lágrimas, cada olor que exista a mi alrededor me recordará a ti, cada sonido, cada forma. Por eso me gusta serte fiel y aunque me de vergüenza que leyeses esto por una parte me encantaría, sé que lo estas haciendo, me gusta cuando cuentas conmigo para todo, me gusta recordar como era todo al principio, quiero saber si piensas en mi como yo en ti. Me gusta hablar contigo en la cama mientras miro al techo, pero no puedo estar demasiado tiempo mirando al techo porque prefiero mirarte a ti a los ojos y entonces mi mirada se desvía hacía a ti, aunque tu casi siempre tengas los ojos cerrados, me encanta pasar todo el día contigo aunque a veces me odies a muerte, no me importa, siempre estaré ahí, hasta que desgraciadamente un día tu me olvides como se olvidan los sabores. Me gusta que me asome a la ventana y llueva y tu me digas ¿Está lloviendo? Pero al igual que me encanta todo odio algunas cosas. Que me hacen daño, si, me hacen daño, que más quisiera que tú fueras como yo quisiera que seas, aunque solo sea un poquito. Me di a ti, con ello privándome de lo que fuese porque tu serías y serás mi máxima prioridad por encima de todas las cosas, pero tu no, eres como un río sigues tu cauce, tu camino, aunque para ello halla obstáculos hasta por la mas mínima grieta te escapas. Bueno, eso también me gusta, que seas valiente, que nadie te frene, que me digas que me acomode, que sepas salir adelante, me encanta cuando intentas hacer lo que a mi me gusta. Me gustan las pocas veces que te dedicas a mí, por eso las recuerdo como si ahora estuviesen sucediendo, y como no, me encanta esa cara de éxtasis, si..tenía que mencionarlo. Adoro, que te preocupes por mí, aunque yo “lo odie’’. Disfruto sabiendo que puedo confiar en ti, porque, a ti, te lo cuento todo. Aunque mucha gente me dice que no debería.
Pero dios, me encantaría que fueras como yo, antes…estabas más pegado a mi. Sé porque lo hacías. Pero, yo pensaba que tú eras así siempre. Me has traicionado.
Pero igual te quiero con todos mis sentidos.
Eres tan contradictorio y tan real a la misma vez. Y me encuentro una vez más sentada en la palma de tu mano.
Esa sonrisa……………………………………esa sonrisa me mata.
Si tu estas mal, yo lo estaré también, si tu eres feliz yo lo seré también.
Dame la libertad de quererte y tenerte para siempre.
Nadie piensa en ti como lo hago yo, aunque te dé lo mismo.
Sé que conmigo nada es fácil pero yo intento que no sea tan monótono.